En 1927 se estrenaba El cantante de jazz (Alan Crosland, 88 min) en Estados Unidos, la primera película sonora, que marcaría un hito para la industria del cine. Sin embargo, la técnica del sonido tardaría más de una década en llegar comercialmente a nuestro país, y lo haría con una película que aprovecharía aquella tecnología no solo en diálogos, sino que en payas, canciones y guitarras del campo chileno.
Lucas viaja a visitar a su hermana, a un pueblo remoto al sur de Chile. Frente al océano y la niebla, conoce a Antonio, contramaestre de un barco de pesca local. Cuando un intenso romance surge entre ambos, su fuerza, su independencia y su adultez se vuelven inamovibles ante la marea (fuente: Cinechile.cl).
Rómulo es un detective que tiene una empresa de investigaciones privadas. Allí una clienta le encarga investigar la casa de reposo donde vive su madre. Rómulo decide entrenar a Sergio (83), que jamás ha trabajado como detective, para vivir una temporada como agente encubierto en el hogar. Ya infiltrado, le cuesta asumir su rol de topo y se transforma en un anciano más al interior de la casa de reposo (fuente: Cinechile.cl).